Gestión

3.feb.2011 / 04:08 pm

En la Parroquia La Beatriz.

***La celebración es conocida y ovacionada con diversos nombres como la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas. El acto religioso se llevó a cabo en la Iglesia de la Urbanización la Beatriz.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl alcalde socialista del municipio Valera, profesor Temístocles Cabezas Morales, como buen católico veneró y alabó a la virgen de La Candelaria, durante su día central de evocación, al lado de miles de feligreses de la santísima, que se congregaron en la Iglesia de la Patrona en La Beatriz, para rendirle tributo.

La santa misa estuvo presidida por el obispo de Ciudad Guayana, Monseñor José de Jesús Núñez Viloria, quien en compañía de párrocos del municipio Valera, presentaron al Niño Jesús como primogénito en el templo, dado que la tradición señala que los hijo primogénitos debían ser presentados ante los sacerdotes.

De acuerdo con el obispo Núñez Viloria, la Virgen María posee uno de los títulos más antiguos como lo es virgen de la Candelaria o Nuestra Señora de la Candelaria. Inicialmente la fiesta de la Candelaria o de la Luz tuvo su origen en el Oriente con el nombre del “Encuentro”, extendiéndose posteriormente al Occidente en el Siglo VI.

“La Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén y la purificación de la Virgen María después del parto, se realizaba para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento”, describió el prelado.

Historia

Es bueno señalar, que la celebración es conocida y ovacionada con diversos nombres como la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas.

“Todos estos nombres expresan el significado de la fiesta, ya que Cristo es la Luz del mundo presentada por su Madre en el templo, y el cual viene a iluminar a cada uno de los seres humanos como la vela o las candelas, y es de ahí de donde se deriva el nombre de Candelaria”, explicó el sacerdote.

Para la celebración del principal día de la Virgen de la Candelaria, la iglesia fue ataviada de singulares esferas iluminadas colgadas del techo, y de telas de un claro color pastel, que contrastaban con la inmensa gama de colores que reflejaban las fragantes flores que engalanaban el santuario.

Posteriormente a la ceremonia, la excelsa fue sacada en procesión, donde una banda musical de antaño marcaba el camino a seguir por los feligreses, que entonaban agradables alabanzas a la virgen, mientras que en el fondo se escuchaban el estruendo de los fuegos pirotécnicos.

Tarzán júnior Hernández/CNP 11.141

Prensa Alcaldía

Gráficas: Reinaldo Carreño