Gestión

17.may.2017 / 11:36 am

Prof. Temístocles Cabezas Morales apuesta a la propuesta presidencial

temis

 El profesor Temístocles Cabezas Morales expone el carácter reivindicativo de la Asamblea Nacional Constituyente. Gráfica: Archivo

***El docente universitario sostiene que fundamentado en las facultades que le otorga la ley, el Presidente convocó la Asamblea Nacional Constituyente como un mecanismo para buscar la transformación del Estado y la modificación del texto constitucional, mediante la adición de artículos que fortalezcan el tema social, laboral; así como el rol del pueblo soberano.

Especial/Valera/CNP 9583

Gráfica: Archivo

El anuncio del Presidente de La República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, ha encendido una luz de esperanza a quienes confían en que a través de este mecanismo constitucional, se pondrá fin a la crisis y se podrá superar el clima de violencia que se vive en el país, cimentando la paz que muchos anhelan en la Patria de Simón Bolívar.

Tal pronunciamiento corresponde al profesor universitario y militante del proceso revolucionario, Temístocles Cabezas Morales, quien en su condición de historiador e investigador del proceso político venezolano, reflexiona acerca de la convocatoria que ha hecho el premier venezolano, en uso de sus atribuciones legales, para apelar al poder constituyente originario que reside en el pueblo.

«El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución». De esa manera, los constituyentes de 1999, en el artículo 347, le otorgaron al pueblo venezolano la responsabilidad de aprobar o no un cambio constitucional en la República, citó el docente universitario.

En palabras del educador nativo del estado Trujillo, se ha pretendido cuestionar la convocatoria formulada por el mandatario nacional, endilgándole una supuesta inconstitucionalidad a este llamado que ha hecho el Presidente de convocar al Poder Constituyente fundamentado en el artículo 348 de la Constitución de La República Bolivariana de Venezuela.

Dicho artículo reza expresamente lo siguiente: “La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de la dos terceras partes de sus integrantes; los Consejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el 15 por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el registro civil y electoral”.

Facultado

Siendo así, -expone el profesor cabezas Morales- no es obligatorio acudir a una consulta popular por cuanto el Presidente está en plenas facultades para convocar al proceso Constituyente, de acuerdo con el contenido de la carta magna en su artículo 348, sin necesidad de ir a un referéndum, aunado a ello, se prevé elegir mediante el voto universal directo y secreto a los futuros miembros de dicha instancia, lo cual le otorga el carácter democrático, participativo y protagónico.

Desde todo punto de vista, “estamos frente a una coyuntura que forma parte de nuestro andamiaje histórico porque no es la primera vez que el pueblo venezolano acude a un proceso que tiene antecedentes en las luchas independentistas, toda vez, que la primera Constituyente se instaló en 1811, con la que se declara a Venezuela nación independiente, libre y soberana”.

En Venezuela, los resultados de las distintas Asambleas Constituyentes que se han producido a lo largo de la historia, han sido completamente dispares: la primera Constituyente de 1811 instaura la República con la firma del Acta de la Independencia, considerada como la primera Constitución; mientras que la última, 1953, le dio a Pérez Jiménez plenos poderes para instaurar una dictadura, después de reformada la Constitución.

En el caso que nos atañe, no fue sino hasta 1999 cuando surge nuevamente el tema de la Constituyente como una iniciativa del entonces Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, que pone fin a décadas de injusticias, abusos, atropellos y violación de la Constitución Nacional de 1961, vigente hasta ese momento, lo que dio paso a un nuevo texto, que atendiera más lo social y colocaba en primer plano al ciudadano como elemento preponderante.

El Proceso Constituyente surgió como la materialización de una idea nacional del sentir de la sociedad civil que reclama modificaciones institucionales que le permitan adaptarse a los nuevos tiempos, a través de una mayor participación. La forma política del Estado venezolano se encontraba en franco deterioro y las instituciones sufrían un proceso de deslegitimación. Los factores de poder se habían convertido en el mayor obstáculo al proceso de cambio. De esta manera, nace una propuesta seria para corregir las insuficiencias de la mano de Chávez.

Falsedades

Ahora, en esta nueva etapa de la  vida republicana, surge esta propuesta encarnada por el Presidente Obrero Nicolás Maduro Moros, que los sectores opositores tratan de empañar calificándola de inconstitucional, que atentr contra las instituciones legalmente constituidas y le otorga más poder al mandatario nacional en la toma de decisiones, lo cual es totalmente falso.

“Nada más alejando de la realidad que eso, por cuanto lo que se busca es una transformación del Estado por adición y una modificación del ordenamiento jurídico, no se hace para generar una nueva Constitución, sino un adicionamiento a la actual, mediante la modificación de algunos artículos del texto constitucional”, resaltó el profesor Cabezas Morales.

En esto, apunta el historiador, y coincide con su colega doctor Juan Romero,  profesor del Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades y Educación de LUZ y especialista en política y derecho comparado, quien argumenta la facultad del Presidente para convocar a la Constituyente, sin necesidad de acudir a una consulta, apoyado en la  Constitución Nacional para hacer las adecuaciones necesarias. «Eso es permisible en términos constitucionales porque el 347 lo permite».

De tal manera, que lo histórico va unido a lo social y los revolucionarios, debemos estar unidos de la mano con el jefe de Estado, en esta nueva campaña que pretende darle más relevancia al aspecto de las reivindicaciones sociales, el tema laboral, educativo, cultural, deportivo y el rol del Poder Popular, como garante del ejercicio de la democracia,  para redimensionar al Estado y hacerlo más humano.

“Los que creemos en este proceso de transformaciones y defendemos el legado del Presidente eterno Hugo Chávez, seguimos rodilla en tierra con el Presidente Nicolás Maduro y vamos a esta batalla por la paz y la vida, seguros que venceremos en la tarea de sacar adelante a nuestra Patria y derrotar la guerra económica y cualquier intento de violación de la soberanía nacional”, apuntó el historiador.

“Unidos todos avanzaremos en un bloque monolítico para enfrentar a la violentos, en su afán de destruir y exponer a la Patria a una intervención Internacional, no deseada por la gran mayoría del pueblo venezolano sin distingos de ninguna naturaleza”, remató el profesor Temístocles Cabezas Morales, al hacer un llamado a los demócratas a debatir con ideas e incorporarlas al proceso Constituyente, “todos podemos aportar y esa debe ser la tarea, para enriquecer nuestra Carta Magna”.

@juntosporvalera